Las Juntas de Vecinos y su rol en el desarrollo comunitario

El Ayuntamiento del Distrito Nacional (ADN); órgano gestor de las Juntas de Vecinos, comenzó a promover el desarrollo de estas organizaciones comunitarias a partir del año 1978, de manera de generar el empoderamiento de la población y así poder producir los cambios necesarios que contribuyan a un mejor bienestar trabajando unidos en la defensa de sus intereses comunes.

Para la constitución de una Junta de Vecinos hay que cumplir con una serie de requisitos que se encuentran descritos en el reglamento que rige el funcionamiento  de estas organizaciones comunitarias. Este reglamento, basado en la ley 176-07, tiene dentro de sus objetivos fortalecer el aspecto institucional de estas organizaciones de manera que se conviertan en verdaderos entes sociales, democráticos, participativos y sirvan de enlace para tramitar las inquietudes de sus comunidades, propiciar la solidaridad mediante el intercambio  entre los vecinos, ser mediadora en los conflictos dentro de su perímetro y sus miembros y las autoridades municipales y nacionales.

Una vez constituida la Junta, corresponde elaborar un diagnóstico de su sector para identificar necesidades y problemas y elaborar un programa de actividades con metas a corto, mediano y largo plazo  e identificar el tipo de participación que va a tener la comunidad para contribuir con su propio desarrollo.

Este programa debe ser aprobado en asamblea de  la comunidad y socializado con las autoridades municipales acompañado de un plan de acción que haga efectiva la aplicación del mismo.

Es importante señalar, que durante el año en curso de la ejecución del presupuesto las autoridades directivas deben continuamente mantenerse vigilante de dicha ejecución de manera que le permita   establecer los cambios generados de un proyecto a partir de  la comparación entre el estado actual y el estado previsto en su planificación, es decir conocer que tanto un proyecto ha logrado cumplir sus objetivos a tiempo,  pues esto les va a permitir evaluar los resultados obtenidos de esa gestión  y asegurarse si las mismas se cumplieron o no a lo planificado para el desarrollo comunitario.

Cabe destacar que antes de finalizar cada año los dirigentes de la comunidad  deben darle seguimiento continuo a la ejecución presupuestaria para asegurarse cuáles metas se han alcanzado mediante la evaluación de las actividades, y determinar el alcance de la gestión y presentar a la asamblea los informes correspondientes con su debida explicación, luego proceder a proyectar las nuevas metas del año venidero, enfocadas siempre al desarrollo de la comunidad. Esta debe estar permanentemente enterada e integrada en el desempeño de la planificación en curso.

Finalizado el  año se debe proceder a presentar a la asamblea los estados financieros: Balance General y estado de pérdidas y ganancias;, sin esconder ninguna partida, que muestren razonablemente la situación financiera de la Junta, Además corresponde al presidente de la Junta presentar las memorias anuales de las actividades que se realicen a nombre de la institución, remitiendo copias al Departamento de Juntas y Organizaciones de Base. Según lo establece el art.24 literal  e) del Reglamento de Juntas de Vecinos.

Las comunidades tienen derecho a reclamar a las autoridades de la Junta que se cumpla con este reglamento pues s su vez están contribuyendo a la institucionalización de la misma que es uno delos objetivos de esa herramienta de gestión.

Por: Cristina Wynns

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